La póliza de incendio también cubre el daño ocasionado por un vehículo que impacta contra la vivienda asegurada
Cuando hablamos de seguros pensamos normalmente en las pólizas de los automóviles, que son los más comunes, pero, en realidad, hay infinidad de seguros que a veces contratamos en forma indirecta y que nos protegen ante distintas eventualidades. No obstante, desconocemos su alcance, las características de su contratación, los costos y la compañía que los otorga. Cuando viajamos en un transporte público, por ejemplo, el boleto que pagamos incluye un seguro en caso de accidente. Otros ejemplos son las tarjetas de crédito, que cuentan con seguros por las deudas que tomamos y los taxis, que deben tener un seguro para protegernos en caso de siniestro.
Entre las coberturas poco conocidas también figuran las que están obligadas a contratar los consorcios de las propiedades horizontales, el tipo de vivienda elegido por no menos del 80 por ciento de los habitantes de la ciudad de Buenos Aires. Una de ellas es el seguro de incendio, cuya cobertura es muy amplia pese a que tiene un costo relativamente bajo.
Además de cubrir los daños ocasionados en forma directa por fuego, rayo o explosión, este tipo de seguro también te protege contra daños ocasionados por una consecuencia remota del incendio y por los medios que se emplean para evitar o extinguir el fuego (por ejemplo, los ocasionados por los bomberos). Asimismo, cubre los perjuicios originados por la destrucción ordenada por la autoridad en función de evitar daños mayores; el extravío de bienes durante el traslado para evitar el fuego; los daños causados por el humo en la propiedad y en las inmediaciones, y otros eventos tales como tumulto popular, huelga, lock-out, impacto de aeronaves y vehículos terrestres y malevolencia de las personas.
El seguro de incendio tiene que figurar en la liquidación de las expensas y es conveniente verificar cada tanto los montos asegurados, ya que en los últimos años, debido a la crisis económica, ha surgido la práctica del "infraseguro". Se trata de asegurar la propiedad por un monto menor al real para que no incida tanto en el valor de las expensas, pero luego, en caso de ocurrir un siniestro, la suma a cobrar no alcanza para cubrir los daños. Además, el valor de las propiedades sufre variaciones y hay que actualizar las sumas aseguradas para que la cobertura cumpla su función. Es necesario saber, además, cuáles son las condiciones de contratación y cuál es la compañía aseguradora.