Uno de cada diez transportes relevados presenta irregularidades, lo reveló un nuevo plan de fiscalización.
Unos 3000 inspectores de medio ambiente y de la entidad recaudadora de impuestos de la provincia de Buenos Aires, controlarán juntos el transporte de residuos tóxicos corrosivos, inflamables o explosivos que eventuales derrames pudieran provocar contaminación del medio ambiente, en las calles y rutas bonaerenses.
La mayor parte de los residuos son hidrocarburos a veces mezclados con agua, como los aceites de las estaciones de servicio o residuos de lubricentros, hay un 10% de plomo proveniente de las baterías de los autos, otros son restos de producción farmaceútica, etc.